Adoptar un gato es una de las mejores decisiones que puedes tomar, pero los primeros días marcan mucho cómo será la convivencia. Un gato que llega a una casa nueva no conoce los olores, los ruidos ni a las personas, y su primera reacción suele ser esconderse. Con algo de preparación y mucha paciencia, en pocas semanas se sentirá en casa.

Antes de que llegue: lo imprescindible
No hace falta gastar mucho, pero sí tener lo básico listo antes de traerlo:
- Arenero y arena. Mejor la misma arena que usaba en la protectora o en su casa de acogida, al menos al principio. Colócalo en un sitio tranquilo, lejos de la comida.
- Comida y agua. Pregunta qué comía y mantén ese pienso los primeros días. Si quieres cambiarlo, hazlo poco a poco, mezclando durante una semana.
- Un escondite. Una caja de cartón con un agujero vale perfectamente. Tener un sitio donde refugiarse le da seguridad.
- Rascador. Evita que use los muebles y le ayuda a marcar su territorio. Uno sencillo y estable es suficiente.
- Transportín. Para traerlo y para las visitas al veterinario.
- Ventanas y balcones protegidos. Las caídas desde altura son uno de los accidentes más frecuentes en gatos de interior. Una red o una mosquitera resistente evita sustos.
El primer día: una habitación para él
El error más habitual es soltarlo por toda la casa nada más llegar. Es mejor prepararle una sola habitación con su arenero, agua, comida y escondite, y dejarle ahí los primeros días. Abre el transportín y deja que salga cuando quiera: puede tardar minutos o varias horas.
- No lo saques del escondite a la fuerza.
- Siéntate cerca, habla en voz baja y deja que sea él quien se acerque.
- Evita visitas, ruidos fuertes y aspiradoras esos primeros días.
- Es normal que coma poco el primer día. Si pasa más de 24 horas sin comer nada, consulta al veterinario.

La primera semana: ir abriendo la casa
Cuando veas que come, usa el arenero y se acerca a ti con curiosidad, puedes abrirle el resto de la casa poco a poco. Deja siempre abierta la puerta de su habitación para que pueda volver a su refugio.
Si en casa hay otros animales, la presentación debe ser lenta: primero que se huelan a través de la puerta, después intercambiar mantas para que se acostumbren al olor del otro, y solo entonces un encuentro breve y vigilado. Ir despacio ahorra muchos conflictos.
Juega con él cada día con una caña o una pelota. El juego es la forma más rápida de crear confianza y de que gaste energía, sobre todo si es joven.
Veterinario y papeles
En la primera semana o dos, llévale a una revisión aunque parezca sano. Pregunta en la protectora qué tiene ya hecho y lleva esos papeles al veterinario:
- Microchip. La normativa actual obliga a identificar a los gatos con microchip. Comprueba que el chip quede registrado a tu nombre.
- Vacunas y desparasitación, interna y externa, con el calendario que te indique el veterinario.
- Esterilización. Si aún no está esterilizado, pregunta cuándo conviene hacerlo. Evita camadas no deseadas, marcajes con orina y muchas peleas.
Muchas protectoras entregan a los gatos ya identificados, vacunados y esterilizados, lo que abarata mucho los primeros gastos.
Señales de que ya se ha adaptado
- Duerme a la vista, en sitios abiertos, y no solo en su escondite.
- Te sigue por la casa o viene a saludarte cuando llegas.
- Ronronea, se frota contra tus piernas o te hace el lento parpadeo, que en lenguaje gatuno es una muestra de confianza.
- Juega, explora y come con normalidad.
Cada gato tiene su ritmo: algunos se adaptan en dos días y otros necesitan un mes. Un gato adulto y tímido puede tardar más, pero suele acabar siendo igual de cariñoso.
Compartirlo con otros amantes de los gatos
Las dudas de los primeros meses se resuelven mucho mejor hablando con otras personas que ya han pasado por lo mismo. En Afinexo puedes encontrar gente cerca de ti a la que también le encantan los gatos, para compartir consejos, recomendar veterinarios de la zona o colaborar como voluntario con una protectora. Si te gustan los animales en general, también te puede interesar saber qué llevar y cómo comportarte en una protectora si vas por primera vez.

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