
Social y ComunidadCrear un podcast en A Coruña: hobby de voz, storytelling y comunidad...
Guía para empezar un podcast en A Coruña, mejorar comunicación, producir episodios con recursos sencillos y conectar con personas afines.
Ir solo a un evento da miedo por una razon muy concreta: sobreestimamos cuanto nos observan los demas. Ese fenomeno se llama efecto foco, y entenderlo ayuda muchísimo a rebajar la ansiedad previa y a dar el primer paso hacia planes que casi siempre salen mejor de lo que imaginas.
Te apuntas a una quedada con toda la ilusión del mundo y, cuando se acerca la hora, empieza el sabotaje mental. Aparecen preguntas como: "y si no encajo", "y si entro y todo el mundo ya se conoce", "y si me quedo raro en una esquina". Esa incomodidad es muy común y tiene bastante que ver con el llamado efecto foco: la tendencia a creer que los demas estan mucho más pendientes de nosotros de lo que realmente estan.
Te apuntas a una quedada con toda la ilusión del mundo y, cuando se acerca la hora, empieza el sabotaje mental. Aparecen preguntas como: "y si no encajo", "y si entro y todo el mundo ya se conoce", "y si me quedo raro en una esquina". Esa incomodidad es muy común y tiene bastante que ver con el llamado efecto foco: la tendencia a creer que los demas estan mucho más pendientes de nosotros de lo que realmente estan.

Eso no hace que el miedo desaparezca del todo, pero si lo coloca en una escala más realista. Ya no es una amenaza enorme, sino una incomodidad pasajera que puedes atravesar.
Hay un truco sencillo que funciona mejor de lo que parece: cuando llegues, no te escondas en el móvil. Date tres segundos para asumir el nervio y luego mueve el cuerpo hacia alguna pequeña apertura. Dos personas hablando con postura abierta, alguien cerca de la barra o el propio organizador sirven perfectamente como primer punto de apoyo.
La frase no necesita ser brillante. Algo tan simple como "Hola, es mi primera vez y no conozco a nadie" suele desactivar muchísima tensión. Porque, en el fondo, a la mayoría de gente le resulta más fácil de lo que imaginas acoger a alguien cuando no tiene que adivinar lo que necesitas.

Cuando vas solo, aunque al principio cueste, también tienes más libertad. Puedes moverte, hablar con quien te apetezca, irte antes si no conectas o quedarte más rato si el ambiente funciona. No estas atado a la energía de otra persona y eso, bien llevado, puede convertir un evento normal en una experiencia mucho más abierta.
Además, muchas de las mejores conexiones empiezan precisamente ahí: en ese momento de vulnerabilidad donde alguien reconoce que llega sin conocer a nadie y otra persona responde desde el mismo lugar. Lo que tu cerebro pinta como una debilidad suele ser en realidad una puerta de entrada bastante humana.
Si llevas tiempo queriendo ir a un plan pero siempre te frena ese miedo previo, prueba a hacerlo una vez más con esta idea clara: el efecto foco exagera y tu realidad probablemente será mucho más amable. Busca una quedada en Afinexo, ve solo si hace falta y date la oportunidad de comprobarlo con hechos. La ansiedad anticipa mucho; la experiencia real casi siempre recorta bastante.
Únete a Afinexo y conecta con personas que comparten tus intereses
Explorar Afinexo